Sumérgete en una de las más oscuras épocas de la historia

La noche despierta con el ruido de cascos de animales y ruedas de madera. Al cesar, un puño golpea fuerte y repetidamente la puerta de vuestros aposentos.

-¡Abrid, abrid al Santo Oficio, herejes! -Se les oye gritar

Sin tiempo para hacerlo, unos rudos y violentos hombres echan la puerta abajo, os inmovilizan y arrastran hasta la carroza-celda en la que os escoltarán a la cárcel del silencio en la que la soledad será vuestra única compañía.

Os han denunciado por herejes y brujería y el propio inquisidor, Tomás de Torquemada, viene a "interrogaros" desde Zaragoza.

Sin embargo, Tudela no es especialmente colaboradora de la inquisición, por lo que durante los 60 minutos que tardará en llegar no tendréis vigilancia alguna.

Podéis esperar y confiar en que la “justicia” del inquisidor os deje libres (algo utópico) o podéis intentar huir.

La elección está en vuestra mano.